Seguramente ya tienes un despacho al que llamas cuando surge un problema, o un abogado de confianza que revisa los contratos importantes. Y durante mucho tiempo eso es más que suficiente. Pero llega un momento en que esa relación, por buena que sea, empieza a quedarse corta. Antes de hablar de cuándo conviene sumar un Director Jurídico a tu equipo, vale la pena detenerse en algo que casi nadie explica bien: la diferencia real entre esa figura y el asesor externo. El asesor externo: perfecto mientras tu empresa es pequeña No hay nada que reprocharle al despacho por honorarios. Es la opción lógica cuando estás empezando o cuando tu empresa todavía es pequeña: pagas por lo que necesitas, cuando lo necesitas, y además te llevas una mirada independiente, sin el sesgo de quien vive dentro de la compañía. El problema aparece cuando el negocio crece. Un asesor externo, por bueno que sea, no conoce tu día a día. No está en la sala cuando se toma una decisión importante. No puede levantar ...
Trabajo en Victoriano Benitez Vazquez. Soy Abogado.